14/1/19

Híbrido literario 1




¡Que no!, la vida no es como en la literatura:
No hay ninguna vecina Tresvecesrubia a la que puedas darle hasta para llevar en tiempos de epidemia donde está prohibido hasta dar un beso (para variar), y luego sigan siendo tan amigos como siempre y se sigan viendo como si no hubiera pasado nada. 

Ni puedes esperar mil años para vengarte de tu eterna pretendienta que rechazabas en su juventud pero terminas en su cama un instante previo a que entregue el equipo ya en fase insospechada de senectud. 

O abandonar tu más grande sueño porque ahora tienes obesidad muy, muy mórbida y se te olvida tener una pizca de decencia para dejar de hablar con pura jerga y resultar cero interpretable.

Tampoco puedes aventarte infinitos viajes de LSD mientras pretendes hablar con Joan Miró ni tener la suerte de nacer un miércoles de ceniza en día de amplias cervezas ni llegar en un barquito pirata a un lugar donde todo se repite hasta el hartazgo porque lo único que queda es el rostro de tu ex el que se cree poeta, ese que te avergüenza porque sólo te publica memes y posts con fondo de corazones donde lo único que no tiene faltas ortográficas es el “te amo”.

(Reinterpretando a Yuri Herrera, Serna, Papasquiaro y May Sinclair).




7/1/19

Recomendaciones literarias



Aforismos


Georg C. Lichtenberg 




¿Quién fue Lichtenberg? 

Científico y escritor alemán. Profesor en la Universidad de Gotinga, 
dirigió misiones astronómicas en Hannover y en Osnabrück. 

Residió en Inglaterra (1770, 1774-1775), donde frecuentó a la familia real 
y los ambientes científicos. 

Se opuso con idéntico tesón a los espíritus religiosos y conservadores. 
Un hombre de escepticismo radical y fina ironía. 



Mi comentario de la obra: 

Lichtenberg no era un hombre común, 
y eso queda más que claro en este libro de aforismos 
donde no sólo nos avienta las verdades a la cara 
sino que después de ello, 
nos acaricia con la sutilidad de la compensación retórica. 

Nos habla sobre los comportamientos sociales en general, 
sobre la pose y el oficio del escritor. 

Él no aspiraba a serlo y aún así logró captar la atención de muchos. 

Y como ya lo escribió él mismo 
"más vale darle el tiro de gracia al escritor, 
que perdonarle la vida en una reseña".



Una lectura altamente recomendada. 









6/1/19

Reflexión 2

Lo necesito. 
Necesito gritarlo con la fuerza 
de aquello que llaman espíritu. 

Dejarlo que brote, 
que arda, 
que salga de mi cuerpo. 

Que duela hasta que sienta 
que me estalla el corazón. 

Necesito extirparlo de raíz. 
Paladearlo por última vez, 
con las ansias en bruto. 

Con la entrega y la conciencia 
en total plenitud. 

Hacer que beba del veneno 
que me brota de la entrepierna. 

Y después matarlo, desgarrarlo. 
Extraer toda su sangre, 
arrancar su piel. 

Dejarlo vacío 
igual que él me dejó a mí.






Reflexión 1

Temo y me repulsa la naturaleza del cuerpo, 
su inevitable condición de envejecer.
Los surcos en la piel, la nubosidad en la mirada. 
La facilidad con que se quiebra la memoria.
La conciencia que de repente se vuelve hilarante 
y se entrega a su cómico monólogo.
La torpeza del reflejo y la constante vacilación 
para tomar simples decisiones.
Me repulsa ese sentimiento de aferrarse a la vida, 
viviendo a un paso de la muerte