14/5/19

Mostrología, teratología y otras demencias en la obra artística de David Lynch









Hablar de David Lynch no es fácil si tomamos en cuenta que su perspectiva artística tiende a ser multifacética y compleja, pues está hecha a partir de la introspección del artista. Además de que cuenta con una trayectoria que abarca un número incuantificable de obras que van desde la cinematografía, pintura, fotografía, publicidad y producción musical. Casi todas las obras con rasgos de lo que se acuña como lo lyncheano: mundos oníricos, deformidad, claroscurantismo.

David Lynch nació en Missoula, el 20 de enero de 1946. Hizo su primer corto, Six men getting six, en 1966. Con este proyecto ganó un certamen académico que le permitió llevar su segundo trabajo The Alphabet. En el año de 1970 se concentró por completo en el cine y al siguiente año empezó a trabajar en su primer largometraje Eraserhead, del que se hablará mas adelante. El mismo artista ha declarado que ha sido influenciado por artistas de diversas artes como Stanley Kubrick en el cina, Franz Kafka en la escritura y Francis Bacon en la pintura. Influencias que sin duda alguna han sido un importante estímulo para su obra.
Sin embargo, hay un tema en el que poco se ha ahondado, al menos no en sus estudios metafóricas, pues la literalidad de la evidencia es muy obvia: sus monstruos.
Un monstruo es multiforme e indefinido. La diversidad de sus definiciones ha sido de acuerdo a los contextos en que se le ha dotado de significado. Esta palabra adquiere varios sentidos, pues no es lo mismo hablar de un monstruo en un glosario de cine que en medicina o en oceanología. Y esa maleabilidad con que se concibe, es lo que da paso a la incertidumbre, en ello radica la temeridad que impone. A veces sí pareciera que el monstruo se alimenta de nuestros miedos. En el libro Monstruos  y prodigios,  se define a esta entidad como “una cosa que aparece fuera del curso de la naturaleza”. (Paré, 1987). Es decir, todo lo que salga del parámetro natural puede considerarse un monstruo, sin tener en cuenta en qué nivel se da dicha ruptura.
David Lynch tienen mérito en esta parte, pues ha creado obras que sugieren una atmósfera compleja y macabra que va de lo sutil a lo delirante: ha llevado a sus límites más explotables a la monstruosidad. No sólo en lo que refiere a las entidades físicas, sino también a las entidades subjetivas. En su cortometraje Rabbits, estrenada en al año 2002, resaltan dos monstruos. Por un lado los protagonistas, que son una especie de conejos humanizados que hablan, tienen una cotidianidad propia de humanos, tienen consciencia, tienen carácter. Esta sería la parte literal, pero también hay otro ente monstruoso que sería la propia atmósfera. Específicamente la sonora, pues hay una inquietante oscilación entre el silencio intermitente, la música cuya planitud sonora roza lo grotesco, los aplausos que de vez en cuando suenan a modo de un reality show. La trama, en apariencia, no tiene sentido pues los diálogos tienden a la incoherencia. Es un cortometraje muy valorado entre los seguidores y del cineasta, por su esteticidad en la fotografía y en la originalidad del argumento.

Sin embargo, la capacidad para crear monstruosidades, abarca también lo humano. Nos habla de la perversidad a la que es capaz de llegar alguien y también de la identidad sometida a través del miedo, de la fragilidad humana y la codependencia coexistente en el bajo mundo de las drogas y el sexo. En Blue velvet, del año 1986, se encuentran ambas formas humanas de comportamiento a manera de supervivencia, vemos a un auténtico monstruo que rebasa con creces el perfil proppiano del agresor que obtienen algo a través “de la violencia, aprovechándose de una situación difícil en que se encuentra la víctima”. (Propp, 1928). El personaje de Frank Booth, encarnado en la magistral interpretación del actor estadounidense Deniss Hooper, es un hombre obsesivo, demente y cuyo perfil tiene arraigo a la decadencia que sabremos cuando se nos presente la relación de sometimiento con su amante a quien agrede y amenaza. El monstruo es la psique de este personaje que está en constante lucha hasta consigo mismo.  
Este filme adquirió críticas favorables a través del gremio que lo nominó como mejor película y como mejor guión en 1987.

Pero el monstruo que por excelencia, es emblemático, sin duda es El hombre elefante. Esta película es un canon de lo bizarro y lo estético, que narra la vida de Jospeh Merrick, un hombre que existió y padeció el síndrome de Proteus, una malformación congénita que consiste en el excesivo crecimiento de piel y malformación de los huesos. El mérito de Lynch en esta historia real llevada al cine, es el nivel conceptual y abstracción para su adaptación visual, resultando estridente. Aunque las obviedades apunten a que Merrick es el monstruo, en realidad el enfoque de monstruosidad recae en la sociedad que vuelca su crueldad en este personaje, tal como pasa en la historia de Mary Shelley y su Frankenstein.
En cambio, en Eraserhead la monstruosidad es literal. Película del año 1978, narra un momento de la extraña relación entre el protagonista Henry Spencer y la familia de su novia Mary X, cuando ésta lo lleva a su casa para darle la noticia de que está embarazada.  El hijo de ese matrimonio forzado, es una criatura deforme que hace la vida de los personajes, un tormento. Un ser teratológico en la estricta etimología de la palabra se concibe como un anomalía, algo que rompe la organización (Mellado, 1855), en cualquier índole. La película no necesita ningún preámbulo, es tan directa e indescifrable, podría ser que más allá de ser una obra artística, se trate de una proyección intimista de la percepción del cineasta. Cabe resaltar que este primer filme del cineasta, no fue bien aceptado. En 1977, la revista Variety expresó que era repugnante.
Por último se hará mención de otra película emblemática y que quizá es la única que rompe un poco el estilo del cineasta. Esta película, aunque tiende más a una trama más plana, no pierde el estridentismo tan característico de Lynch. Mulholland drive, del año 2001, narra la historia de una actriz que después de sufrir un accidente en su automóvil se ve envuelta en una trama de misterio que oscila entre el sueño y la vigilia pues ella no recuerda nada y a lo largo de la película se encontrará con elementos que le darán pistas de quién es realmente. La protagonista, Laura, se encontrará con su propia vida, que le parecerá tan delirante como desconcertante. El suspenso en esta película es permanente de principio a fin y a un ritmo que avanza sin miramiento alguno.   

La estética, la moda y la fotografía
David Lynch también ha incursionado en el mundo de la fotografía y la pintura, siempre con su estilo grotesco. Su obra se extiende al fetichismo, a la moda y al oscurantismo. Un poco remite a la obra transgresora de Hans Bellmer, pues el no busca retratar la literalidad estética sino la simbología inquietante del fetiche y la ambigüedad del desnudo. Su obra más conocida Fetish, fue hecha para la marca de ropa Christian Louboutin donde nos muestra el fetiche por los pies, aprovechando el gusto por la zapatillas.
Otra faceta, es la de la música. Cuenta con tres discografías BlueBOB, Crazy Clown Time y The Big Dream. Su producción musical es tan extravagante como el resto de su obra, no hay un género que lo defina y en su trabajo se nota una carga de eclecticismo que la hace inclasificable.
Sin duda, el artista ha sido un incansable explorador de todas las vertientes, acertando en cada representación y siempre provocando una reacción. La obra de Lynch sigue vigente y trascendiendo más allá de los límites perceptivos de quien es es testigo de su magistral trabajo y quizá siga siendo uno de los artistas contemporáneos más completos del gremio.


Bibliografía

1.         Mellado, Franciso. (1855). Vol. 33. Diccionario Universal de Literatura, Ciencias, Artes, Agricultura, Inudstria y Comercio. España: Classic reprints series.
2.         Paré, Ambroise. (1987). Monstruos y prodigios. Francia: Siruela.
3.         Propp, Vladimir. (1928). Morfología del cuento. Rusia: Editorial Fundamentos.